no es nuestro ritmo,
el sol arma sus tormentas,
¿siguen muriendo las focas?,

estamos arriba de la falsa torre,
ya vienen los de la marca,

ellos tienen las máquinas,

que los alimentarán,
despúes del desastre,
y nosotros entre el increíble silencio y oscuridad,

sólo nos salva las rondas,
y tu intuición..